Los análisis se desarrollaron días después de la muerte de Berta Cáceres. De ese trabajo presentó un dictamen de vinculación en el que deja entrever que se produjo una conversación entre ellos sobre el hecho criminal.
Esta ha sido una de las pruebas principales del Ministerio Público. Sin embargo, los peritos internacionales que hicieron el análisis de los datos encontraron que el chat fue armado (de dos chats grupales distintos) para darle un sentido incriminatorio a la supuesta conversación.
En una foto se ve cómo los códigos de los mensajes se saltan de uno a otro, lo que indica que algunos mensajes fueron suprimidos.
Además, se observa que se señala en la foto cuáles mensajes corresponden a un grupo de WhatsApp y cuáles corresponden a otro grupo, lo que muestra que la vinculación fue armada de dos grupos.