Castillo Velásquez, fue declarado culpable del delito de lavado de activos en perjuicio de la economía del Estado de Honduras.
Asimismo, fue condenado a las penas accesorias de inhabilitación absoluta e interdicción civil por el tiempo que dure la condena.
El exregidor fue detenido el 22 de octubre del 2016, en el marco de la “Operación Atila”.